El pesto es una de esas salsas verdaderamente italianas que todos conocen (pero la mayoría la prepara mal). Albahaca, ajo, piñones, Parmigiano Reggiano y aceite de oliva es lo único que se necesita para crear una salsa magnifica.
No solamente es buena como salsa para acompañar pasta, si no también sirve para terminar ciertos platos. ¿Unas gotas encima de una lasaña? Si, por favor.
Variantes del Pesto
El pesto que prepararemos es el genovés, llamado uno de los mas tradicionales. En otro artículo hablamos de otra variante, el “pesto alla trapanese”. Parecido, pero diferente. Otras variaciones pueden ser Pesto alla calabrese con pimentones y chiles asados.
Hay una variante, que muchos italianos ni siquiera van a reconocer que existe. Pesto all’americano. Para muchos italianos, esto es herejía y entendemos por qué. Hecho con una base de salsa cremosa (tipo Alfredo), fue inventado por italo-americanos.
¿Piñones? ¿Parmigiano Reggiano? ¿Ja?
Por algún motivo, muchos de los restaurantes se olvidan de los piñones en su pesto. El piñón es un fruto seco con un sabor que complementa perfectamente. No es muy difícil, ni caro, pillarlo en los mercados, en el sector de los frutos secos. ¿No pillas piñones? Una alternativa poco tradicional son nueces. Nuestra receta ocupará piñones, pero puedes reemplazarlo fácilmente.
En tema de quesos… hm. Como explicar a alguien que no es de Italia, la importancia que tiene cual queso ocupas para terminar un plato. El Parmigiano Reggiano (parmesano, de la región de Parma y Reggio Emilia) es uno de esos quesos que forma parte de la identidad de su comida. Existen estándares muy estrictos, hay comités que determinan si puedes o no llamarlo así. Es uno de los pocos quesos con “Denominación de Origen Protegido”. Esto significa que ningún otro productor de quesos del mundo puede llamar a su producto de esa forma.
Existen varios supermercados que por suerte lo traen, pero su precio es bastante elevado. Si no encuentras, un reggianito (que no es más que un Reggiano producido en Argentina) o un parmesano producido localmente funciona bastante bien para la receta. Flor de Leche prepara uno que funciona bien (llamado “Achocalla”) para la receta.
Tip para el Pesto Perfecto – Prepararlo en batán
Estamos acostumbrados a prepararlo en licuadora, poner todos los ingredientes hasta que tenga la consistencia. Es lo más fácil, y te permite preparar una gran cantidad de forma rápida. Pero si ya gastaste una buena cantidad de plata en tus piñones, si ahorraste para comprarte tu queso fancy. ¿Por qué no poner el ultimo empujón de esfuerzo?
Verán, si lo preparas en batán, las hojas de albahaca crean una infusión en tu aceite de oliva, los sabores son mucho más pronunciados, realmente hace una diferencia.
Sabemos que no siempre hay el tiempo (o la paciencia) para prepararlo así, pero si alguna vez te sientes motivado, prometemos que hace una diferencia.
Ingredientes
Para el pesto:
- 3 dientes de ajo
- 3 cucharas (40 gramos) de piñones
- 50 gramos de hojas de albahaca, lavadas
- 60 gramos de queso Parmigiano Reggiano / Reggianito (o cualquier queso maduro de ese estilo)
- 90 mililitros de aceite de oliva
Preparación del pesto
Si lo preparas con batán
- Moler ajo hasta obtener un puré
- Incorporar de a poco los piñones
- Añade tus hojas de albahaca de a poquito, hasta que veas que se va desintegrando. Si te cuesta moler, añade un poquito de sal para que te ayude a desintegrar
- Añade el queso, previamente rallado
Si lo preparas con licuadora
- Incorporar todos los ingredientes a la licuadora (mejor si cortas un poco las hojas de albahaca y los ajos, para que sea más fácil de licuar)
- Moler hasta crear una pasta espesa
- Dejar reposar durante 30 minutos
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